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domingo, 12 de mayo de 2019

El Cinco de mayo




Resulta que, según las estadísticas que me proporciona Google, tengo un importante número de seguidores que me leen desde América del Sur. Supongo que es por eso de compartir lengua común, que abre muchas puertas. Mi departamento de marketing me ha sugerido que deje de hablar de mierdas sobre la Historia de España que no interesan a nadie y empiece a hablar de cosas que interesen a esos lectores iberoamericanos. Y voy a empezar despacito y por lo básico.

México es un país encantador. Tiene narcotraficantes, comida muy picante y una tradición revolucionaria tan extensa que el Partido Revolucionario es el garante de que el statu quo se conserve inalterado. Y podría seguir tirando de tópicos un buen rato sin que se me acabaran, que aún no he mencionado cosas como mariachis y todo eso.

El Cinco de Mayo se suele confundir con la fiesta de la Independencia de México, pero no son cosas ni remotamente parecidas. Para empezar, la independencia de España se celebra el dieciséis de septiembre con el Grito de Dolores, que poco tiene que ver con el sufrimiento físico y mucho tiene que ver con el municipio de Dolores (Guanajuato). Podríamos advertir la importancia de las mayúsculas en el texto escrito porque no es lo mismo “Grito de Dolores” que “grito de dolores” o, incluso “grito de Dolores”.

Espero que nadie me recrimine recurrir a tópicos cuando el propio Google me ofrece esta imagen cuando busco en Google Imágenes.

domingo, 5 de mayo de 2019

Los cuentos tradicionales




Hubo una época en la que los cuentos populares eran novelas negras para gente que aún no había entrado en la pubertad. No eran historias para que los niños disfrutaran con una sonrisa. La idea era que los niños de la época, más que modelos a imitar cuando fueran mayores, tuvieran un catálogo de cómo comportarse si querían una muerte truculenta.

Me acuerdo cuando era un crío que tenía un pequeño libro en el que se recogían, en apenas cuatro o cinco páginas, cuentos tradicionales de Perrault o los hermanos Grimm. Recuerdo lo mucho que odiaba ese libro porque los cuentos que recogía estaban mal: había sufrimiento y sangre, y no se parecían en nada a los cuentos de Disney que veía en la tele. Lo que hace la infancia, amigos.

Os voy a hablar de una época anterior a que Disney blanqueara todos y cada uno de los cuentos con los que nuestros antepasados adoctrinaban a los niños a la hora de dormir. Una época donde no se conocía el concepto de “explotación infantil” y los niños tenían que levantarse al alba para ir a trabajar a las fábricas. Un siglo que yo odio con toda mi alma, pero no por la mano de obra infantil precisamente… ¡Bienvenidos al SIGLO XIX!

¡Mirad todas las razones por las que el Siglo XIX merece ser recordado!

domingo, 9 de septiembre de 2018

Top 6 trabajos de mierda a lo largo de la Historia.




Empecemos con un poco de clickbait: ¡EL NÚMERO 3 TE SORPRENDERÁ!

El ser humano, durante toda la Historia, ha estado buscando razones para partirse la cara a otro ser humano. Cualquier razón ha sido buena: economía, cultura, religión, aburrimiento… la cosa era calentar el lomo a alguien. El tener la razón o no tenerla lo decidía el que ganaba, no el que lo empezaba.

La guerra, a pesar de la idealización a la que se ha sometido siempre, es algo sucio y horrible en la que puedes (oh, sorpresa) morir de formas horribles. Y por eso tiene el privilegio de ser el campo en el que empleos más desagradables existen. Simplificando un poco, hasta la Primera Guerra Mundial, se había visto como un terreno de pruebas en el que los hombres pasaban a la vida adulta. No había nada como matar a otro fulano para hacerte sentir más viril y masculino. Si era en combate individual, mejor que mejor.

Esto último no lo digo yo, lo dice la tradición militar desde el año catapum. El boxeo y los combates arbitrados no son más que una representación de esa lucha (pactada y con unas reglas determinadas) que permiten a los dos contrincantes medir sus fuerzas en un entorno controlado. Y no tenemos que irnos a la Grecia Clásica para ver estos comportamientos: aldeas del Tercer Mundo, que aun han podido mantener sus tradiciones tribales sin demasiada interferencia de la globalización, tienen rituales de paso a la vida adulta en los que la lucha está involucrada de alguna u otra forma.

Pero esto acabó con la Primera Guerra Mundial. Un tío con una ametralladora podía cepillarse a un buen puñado de contrincantes en un abrir y cerrar de ojos. Un bombardeo de aviación podía destrozarte sin que llegaras nunca a saber qué estaba pasando.

El caballero medieval, cumbre de la pirámide social feudal. Su trabajo, pese a pertenecer al mundo militar, no se puede considerar un "trabajo de mierda".

domingo, 26 de agosto de 2018

Urbanismo cutre. Hoy: Zaragoza




[Entra por la puerta con una maleta, bermudas conjuntadas con chancletas, camisa con estampados florales y gafas de sol]

-          ¡Hola a todos!

No  me he ido a ningún sitio de vacaciones. Verano de aire acondicionado, de ir en calzoncillos por casa y de tener el congelador a reventar de diferentes helados. Siento decepcionaros, pero mi vida no tiene el glamour que se pueda presuponer. La parte buena es que he podido disfrutar del urbanismo cutre de Zaragoza.

Zaragoza tiene la suerte de no ser Barcelona (por lo cual respiro aliviado), pero tampoco es la ciudad perfecta. Parece ser que Zaragoza lleva siendo habitada desde hace la tira de tiempo, y que a finales de la Edad del Bronce ya debía haber gente disfrutando del cierzo a las orillas del Ebro, pero poblamiento urbano propiamente dicho no hubo hasta que Plinio el Viejo nos menciona una ciudad ibérica llamada Salduie.

Esto quiere decir que la ciudad de Salduie probablemente fueran cuatro casas mal levantadas en las que vivían sus correspondientes iberos. No me atrevo a presuponer que existía el típico bar multifunción que hay en todos los pueblos pequeños que hace también las funciones de supermercado, centro de reunión y papelería. A lo mejor sería dar demasiada importancia a Salduie en ese momento porque había poblaciones mucho más importantes, como Celsa o Azaila.

La imponente ciudad de Salduie, a orillas del Ebro.

domingo, 5 de agosto de 2018

Glovo a través de la Historia


¡Hola, amigos!

Sigo vivo y no he muerto por el calor. Aunque mi existencia es lamentable y pende de un aparato eléctrico que se llama ventilador (alabado sea), sigo parcialmente vivo. Por dentro sigo muerto, como siempre. Que la Prehistoria tenía sus cosas malas y puede que fuera un coñazo, pero por lo menos tenía sus glaciaciones que hacían que agosto diera gustico. Y NO COMO AHORA.

En fin, que he vuelto por aquí para demostrar que sigo vivo. O puede que esté muerto y esto sea una entrada programada para que se publicase automáticamente. Nunca lo sabremos a ciencia cierta. Si todo va bien, probablemente estaréis disfrutando de esta ola de calor desde la comodidad de vuestras vacaciones, que os permiten combatir el calor tomando algo fresco en una terracita o cerrando todas las persianas y encendiendo el aire acondicionado.

Si no es así, es porque tenéis un trabajo de mierda.

- Padre, padre ¡venga a jugar al agu...!
- Déjeme, vástago desleal, necesito escribir para el blog o dejarán de darme like a las mierdas que cuento.

lunes, 9 de julio de 2018

Historiadores vs. el mundo




Ha llegado esa época del año en la que empiezo a escribir sudado y en calzoncillos. Lejos de poder considerarse “sexy”, esa imagen mental ha sido vetada en 57 países por la OMS. Y en este estado voy a verter mi ciega ira.

Cuando dije que quería estudiar historia, un amigo de mis padres me dijo que, si me gustaba la Historia, estudiara esa carrera. Pero que si REALMENTE me gustaba la Historia, estudiara una ingeniería. En su momento no le hice caso, porque a mi REALMENTE me gustaba la Historia y quería saber más. Qué razón tenía aquel hombre.

Cuando eres historiador, a veces te expones al escarnio público. No me estoy refiriendo solamente a cuando algún estudiante de ciencias altivo te pregunta “¿Y la Historia para qué sirve?” o cuando alguien te empieza a preguntar cosas puntuales (y tan minuciosas que son absurdas) para concluir, cuando respondes con un “no sé”, que “tanta Historia no sabrás, entonces”  incapaces de distinguir un historiador de una enciclopedia. Y que la pregunta “a ver ¿Qué ocurrió el martes 20 de febrero de 1923?” es simple y llanamente para tocar las pelotas.

- A ver, Eric Hobsbawm: si tan buen historiador eres, recítame la lista de los Reyes Godos.
- ...
- Pues tan buen historiador NO SERÁS.

domingo, 17 de junio de 2018

Japón es la mierda




Hace tiempo desmitifiqué a los vikingos. También puse en su sitio a los egipcios. De vez en cuando me instalo el Shogun Total War 2 y lo desinstalo en los 10 minutos siguientes. Así que la progresión lógica es avisaros de que Japón es la mierda. La entrada de este blog de la que probablemente menos me haya costado encontrar imágenes con las que hacer chistes.

Que si, que los samuráis son la ostia y todo lo que quieras decirte a ti mismo para justificar que Naruto es el mejor manga y que una almohada con una tía dibujada es lo mejor que le ha pasado a tu vida sentimental. Pero no, amigo mío, es mi deber como historiador íntegro y respetable el insistir en el hecho de que Japón es la mierda.

Al principio Japón era una isla de pescadores bastante pobre cuyo máximo logro era cultivar arroz. Culturalmente tampoco es que fueran brillantes, y sus elites preferían importar costumbres de Corea o China. Eso llevó a tensiones con la población más humilde y folclórica, y al fracaso de crear un gobierno fuerte en los territorios más rurales.

Y de ahí salen los samuráis: una casta de guerreros que protegen a la aristocracia de campesinos enfadados porque no siguen las tradiciones. Militares unidos al mandamás de turno y glorificados hasta límites ridículos. Inicialmente eran arqueros montados porque necesitaban movilidad suficiente como para proteger las diversas propiedades de su señor, posteriormente adoptarían la famosa katana para dar tajos de la hostia a cualquier indeseable.

Samurai riéndose de la mala puntería de un Ashigaru, poco antes de poner en práctica la técnica milenaria del "meto cuchillo, saco tripas".

domingo, 3 de junio de 2018

Esperando a Godoy




Godoy tuvo una infancia difícil. En el colegio siempre le decían “Godoy, por el culo yo te doy” y eso llevó a que se diera unos atracones de flipar porque tenía baja autoestima. Lo cual hizo que de adolescente le llamaran Gordoy y tampoco ayudó demasiado. Que jodido era ser Godoy.
Pero ¿Quién era Manuel Godoy?

Manuel Godoy era un hidalgo de Extremadura. Que, a ver, ser hidalgo ya era jodido en esa época porque lo de trabajar con las manos estaba… como regular visto, pero ser hidalgo y extremeño era la miseria más absoluta. A la imposibilidad moral de realizar trabajo físico se sumaba la pobreza de la tierra. Era el equivalente del siglo dieciocho a nacer hoy en Uganda. O nacer hace 20 años en Portugal.

Con eso quiero decir que es normal que Godoy quisiera desesperadamente ascender en la escala social y salir de Badajoz. Lo raro habría sido que su máxima aspiración fuera quedarse a pastorear ovejas en mitad de la nada sin más contacto humano que la piedra a la que has puesto nombre y le has pintado ojos.

MILANA, BONITA

domingo, 20 de mayo de 2018

Levellers y Diggers




Inglaterra siempre se pinta como una tierra en la que el estoicismo y la clase ha imperado frente al desorden y la barbarie del continente europeo. El chovinismo británico era una forma políticamente correcta de despreciar a sus vecinos y el aislacionismo en su isla una forma de defensa. Aunque eso significara atarse a una isla en la que la mitad del tiempo llueve y la otra mitad hay una niebla del copón.

Supongo que no os descubro nada cuento os cuento esto. El recuerdo del brexit y de cómo los ingleses tienen una especie de superpoder para mirar por encima al resto de Europa (al mismo tiempo que ignoran lo que hacen sus compatriotas cuando van de vacaciones) está a la vuelta de la esquina. Como diría invent-man: ya se ve que allí son muy suyos para esas cosas.

El caso es que Inglaterra dista mucho de ser la sociedad correcta y tranquila que los ingleses nos quieren hacer pensar. Hace tiempo ya hablé de las Hijas de Rebecca, un fenómeno de travestismo rural ligado a pequeñas insumisiones. Pero había más cosas que hacían escupir el té y caerse monóculos de sorpresa.

Hoy os voy a hablar de Levellers (Niveladores) y Diggers (Cavadores).

 En el dibujillo de los estatutos de los Levellers se puede ver un club de lectura comentando Cincuenta Sombras de Grey. Se puede deducir por el antifaz y juguetes sexuales que acompañan al libro encima de la mesa.

domingo, 11 de marzo de 2018

Urbanismo cutre. Hoy: Barcelona.




A ver, os tengo que confesar una cosa: odio las grandes ciudades. Madrid o Barcelona me parecen ciudades que han perdido las proporciones humanas y, por tanto, se han deshumanizado. La ciudad no sirve al hombre, sino que es el hombre el que muere al palo de la ciudad: grandes distancias, trayectos eternos, contaminación, sobrepoblación…

Vamos, que soy un tío de provincias, y estoy orgulloso de ello.

“Pero tío, si en Madrid tenemos todo lo que queremos” quedáoslo. De verdad, no me interesa Madrid más allá de ir al Prado y a un par de sitios más. Este es mi consejo: Madrid tres días máximo, independientemente que “los mejores [inserte aquí lo que sea] se encuentran en Madrid”.

Pero por lo menos Madrid no tiene el calor pegajoso que tiene Barcelona. La proximidad al mar hace que prefiera que me abran la cabeza con una piedra y me extirpen el cerebro sin anestesia con una cucharilla para helado a tener que viajar a la Ciudad Condal. Es un calor que te hace estar cansado sin haberte levantado de la cama y una humedad que convierte tu capacidad cognitiva en algo pastoso y lento.

Yo aquí leo "Romperte una pierna vs. romperte un brazo".

miércoles, 14 de febrero de 2018

domingo, 5 de noviembre de 2017

Drogas a lo largo de la Historia (vol.III)



Esto se está alargando, pero ya estamos llegando al final del monográfico de Historia de las drogas. Hay un montón de estupefacientes a lo largo de toda la cronología, y conforme nos acercamos al presente hay más variedad. No sólo hay más testimonios, también hay más variedad conforme se van sintetizando drogas nuevas en los laboratorios.

A finales del siglo XIX la cocaína se usaba ampliamente como medicamento. La cocaína es un alcaloide estimulante  que se obtiene al sintetizar las hojas de coca. ¿Os acordáis de las hojas de coca como estimulante de la entrada anterior? Pues solamente tienen una proporción de cocaína de entre 0,1 y 0,8 %.

Personalidades famosas fueron adictas a la cocaína, como Sigmund Freud, porque la cocaína era legal en Europa hasta el primer tercio del siglo XX. Se creía que tenía propiedades medicinales como anestésico tópico y antihemorrágico en las primeras intervenciones quirúrgicas. La propia receta de la Coca Cola tuvo 9 miligramos de cocaína, pero se cambió por cafeína cuando se descubrió que la cocaína generaba mucha adicción.

¿Sabéis que droga aparece también a finales del siglo XIX? La heroína. Inicialmente era una sustancia destinada a sustituir a la morfina, que era tremendamente adictiva, y empleada para tratar la tos crónica. Sus creadores fueron los laboratorios alemanes Bayer, los mismos creadores de la aspirina, aunque pronto se vio que como sustancia no era la mejor y se empezó a restringir su compra.

Laboratorios Bayer ¡Ahora sin compuestos químicos dudosos!

lunes, 30 de octubre de 2017

Drogas a lo largo de la Historia (vol.II)



[Lord Timothy Worsworth-Moriarty III llega corriendo sin resuello] Siento el retraso, el domingo me surgió una cosilla  y no pude hablar de lo que quería hablar. Supongo que un puñado de horas tarde sigue siendo una cosa aceptable ¿no?

Empecemos rápido con la segunda parte. No, no sé dónde conseguir las drogas de las que hablo. Incluso soy una persona que no fuma ni bebe alcohol ¡así que todo esto es solamente la parte teórica!
La práctica ya tal.

La Edad Media estaba chula, con su hachís moruno y sus cosas, pero con la Edad Moderna se abrió la veda a una nueva droga: el tabaco. En américa ya se conocía desde antes, obviamente, pero estoy teniendo una perspectiva eurocentrista para simplificar un poco las cosas. En el siglo XVI ya se menciona el tabaco en tratados de medicina por su poder calmante. No creáis que los conquistadores españoles iban fumándose puros como brazos de gitano, las primeras formas de consumo del tabaco fueron aspirado o masticado.

- ¿Y tú por qué fumas?
- ¿Yo? p'acerme el chulo

domingo, 16 de octubre de 2016

Día de la controversia anual



El Día de la Hispanidad es como echar kétchup al arroz blanco (o piña a la pizza). A unos les encanta y a otros les parece una herejía que debería desaparecer. Ahora, que ya han pasado algunos días y todos nos hemos relajado en Facebook, voy a contar lo que opino de todo eso.

En primer lugar, lo dejaré bien claro: me gusta España, pero no me gusta ser español.

¿Cómo es esto? Tranquilos, que me voy a explicar. España, como país, me parece la hostia, Decir España es evocar muchos pasajes de la Historia que merece la pena recordar (y que no voy a enumerar porque cada uno tendrá los suyos preferidos). Visitar España es algo obligatorio para aquellos turistas culturales que recorren Europa y están interesados en algo más que el sol, la playa y el alcohol barato.

Por el contrario, ser español está denostado. No por esa herencia cultural a la que me he referido, sino por cómo se nos considera en el panorama internacional. España está relacionada con políticos inútiles, corrupción y picaresca. En internet, a Felipe VI le llaman “King of thieves”. Sin embargo, eso no es obstáculo para que la derecha más rancia se apropie del discurso nacional y ponga la bandera nacional cubriendo todo, como quien barre debajo del sofá para ocultar la mierda y olvidan a todos esos españoles que se han tenido que marchar de su país por motivos laborales. Que, digo yo, también es “su” día.

Llegando ya al meollo, se habla de “descubrimiento” no porque se descubriera un nuevo continente, que ya estaba habitado y en el que los vikingos ya habían paseado dando abrazos y repartiendo amor, sino por el descubrimiento científico que supuso: la Tierra dejaba de tener dragones en el borde, ya no era plana. De la misma forma, el hecho de que una manzana se cayera del árbol impulsó a Newton a escribir sobre la gravedad, cuando las manzanas llevaban cayéndose de los árboles bastante tiempo.

Hola, somos los vikingos. Puede que matáramos y saqueáramos un poco, y vale que ahora todos quieren ser como nosotros porque ningún vikingo es feo, pero no éramos como esos asesinos conquistadores españoles.

domingo, 10 de julio de 2016

La Guerra de la Independencia de EEUU



Parece ser que Obama se está dando un paseo, de esos de bienquedar, por España. Llegas, te haces unas fotos con los mandamases de turno y con Rajoy, y te vuelves a Estados Unidos. Aprovechando esto, vamos a repasar la Guerra de Independencia Americana.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es lo que significa ser una colonia. No me refiero a los perfumes esos que tienen anuncios freudianos sobre el magnetismo. Estamos hablando de un territorio geográfico vinculado a una metrópoli, que puede o no tener legislación diferenciada y economía dependiente. En otras palabras, los territorios ingleses en Norteamérica estaban enfocados a un único propósito: sacar el máximo posible de beneficio y enviarlo a la metrópoli. Para mayor gloria de la monarquía británica. God sabe the Queen y todo eso.

No es de extrañar que hubiera gente que se cabreara con la monarquía pidiendo más y más, como un huérfano pide más gachas en una novela de Dickens. Gran Bretaña cobraba impuestos de casi todo, como el papel, el vidrio o la pintura. A pesar de que los colonos de Norteamérica habían ayudado a los británicos a pegar a los pedantes francófonos de Quebec, no recibieron grandes compensaciones ni recortes en sus muchos impuestos.

¿Hueles eso? es el olor de la DEMOCRACIA

domingo, 3 de abril de 2016

La enfermedad en la Edad Moderna



Una semana después, ya estoy más o menos sano. Se me ha quedado una tos que sería la envidia de un sanatorio de tuberculosos, pero más o menos ya podría considerarme “sano”.

Pero por lo menos vivo en una época en la que puedo ponerme un copazo de jarabe para la tos y bebérmelo de forma decadente sentado en mi sillón señorial. Es lo que tiene el progreso y la medicina. Pero estos adelantos de lo que yo disfruto para no toser hasta escupir trocitos de pulmón no estaban disponibles en la Edad Moderna, época de grandes plagas y enfermedades chunguísimas.

No en vano la Edad Moderna conllevó una debacle demográfica para los pueblos precolombinos, cuando tuvieron contacto con las enfermedades que portaban los conquistadores europeos. Enfermedades víricas e infecciosas que hasta entonces no se habían conocido en el continente americano diezmaban los indígenas: disentería, sarampión, rubeola, paperas, amigdalitis, ictericia y meningitis hicieron que la población indígena que establecía contactos con los europeos muriera en porcentajes que podían llegar hasta el 90% de los individuos. Lo cual significa que era mucho más efectivo acercarte a Moctezuma y toserle en la cara que dispararle con un arcabuz en dicha cara.

¿Qué estaba pasando? ¿Por qué estaba muriendo tanta gente así, en general?

- Diego de Mendoza, cuando volvamos a España te pasas a que te miren esa tos con moqueo ¿eh?
- Bah, que esto es un enfriamiento pasajero, me quedo un poco descansando en esa aldea de indios y se me pasa
- Pero tómate un ibuprofeno, que lo cura todo.

domingo, 7 de febrero de 2016

La independencia de Haití



Una de las cosas que inspiraba más terror en los corazones de la gente de principios del siglo XIX era que se produjera una revolución como la de Haití. Porque la independencia de Haití fue algo digno de ver, aunque no de experimentar. Es lo que tiene cuando se rebela un nodo estratégico de la piratería francesa en el Caribe.

La colonia, realmente, fue fundada por españoles pero conquistada por franceses. Inicialmente era una colonia ganadera de la que obtener cuero y cecina (comida que aguantaba las travesías atlánticas), pero los franceses se dieron cuenta de que era mucho más lucrativo asaltar los galeones españoles que pululaban por la zona que comerciar con cecina y cuero. Así que Haití, conocida por aquel entonces con el nombre de Santo Domingo o como La Española, se convirtió en un nido de piratas y tratantes de esclavos de acento francés.

Paulatinamente la piratería perdió su época dorada, conforme el siglo XVIII llegaba a su fin, y los piratas que pululaban la isla se comenzaron a instalar como empresarios de fortuna. Obviamente no eran ellos los que trabajaban, para eso tenían miles de esclavos negros que les hacían el trabajo sucio. De hecho, la isla de Santo Domingo se convirtió en el territorio con más esclavos de toda Sudamérica, excluyendo Brasil (por eso de que Brasil es ENORME y tal).

La Española/Santo Domingo/Haití. La tierra de las oportunidades azucareras (si tienes el color de piel correcto)

domingo, 17 de enero de 2016

Petimetres, hipsters del siglo XVIII



El mundo del moderneo ha sido una constante histórica. De siempre. De toda la vida.  Y os lo digo yo, que estoy bebiendo un té de vainilla con leche en una copa de cristalería de los años 20 (que es donde bebo normalmente cuando estoy en casa).

Con esto quiero decir que la subcultura hipster no es algo que ha surgido de ahora. En el siglo XIX ya existían gafapastas pero, claro, no se llamaban a sí mismos “gafapastas”. Eran los petimetres, la cultura underground del momento allá por finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Pero primero veamos qué es un hipster, sólo para cubrirnos las espaldas en el caso de que hayas estado viviendo debajo de una piedra. Vamos a recurrir al templo del saber que es Wikipedia:

La cultura hipster es una subcultura de jóvenes bohemios de clase media-alta que se establecen por lo general en barrios que experimentan procesos de gentrificación. Se asocian a tendencias musicales indie y alternativas, a una moda alejada de las corrientes predominantes, basados más en lo independiente (que incluye artículos vintage), a posiciones políticas progresistas (de izquierdas), al consumo de alimentos orgánicos y productos artesanales y ropa de segunda mano. Se caracteriza por una sensibilidad variada, alejada de las corrientes culturales predominantes (mainstream) y afín a estilos de vida alternativos.

Y añado: además llevan barbas y gafas de pasta (disponibles con y sin cristales).

Gracias al PP tu cuñado supo de una vez lo que era un "jister d'esos"

domingo, 14 de junio de 2015

Odio la Edad Moderna



Odio la Edad Moderna. Cada vez que me preguntan ¿Por qué estudiaste Historia? , y yo tengo que responder, Porque me gusta la Historia me entran ganas de puntualizar: Porque me gusta la Historia, menos la Edad Moderna.

Hala, ya lo he dicho. Ya puede venir la KGB de la Historia a visitarme.

Me parece un periodo que se cree demasiado guay como para no querer juntarse con la Edad Media pero lo insuficientemente desarrollado como para ir con la Edad Contemporánea.

Yo creo que la Edad Moderna es la típica vieja de pueblo que te dice “huy, no vayas con esa, que no es trigo limpio” cuando te pones a estudiar medieval. Solamente por malmeter. A estas alturas, si algún profesor de Historia Moderna me está leyendo, ya le habrá dado un ictus y una embolia mientras balbucea “pero si sacaba buenas notas en Historia Moderna…”. Todo teatro. Sólo fingía para aprobar.

- Colón, date prisa, que vamos a coger el embotellamiento en la salida a América y los niños tienen que ir al baño

domingo, 12 de abril de 2015

La Revolución Francesa (II)



Aquí llegan las guillotinas.

Habíamos dejado la Revolución francesa a mediados de 1793, a punto de iniciarse uno de los periodos de los que todo el mundo se quiere alejar en la política actual.  Y si no os suena es porque ahora está más de moda nombrar a Venezuela. Pero a principios de siglo XX, en los círculos conservadores, la Francia de 1789 era la Venezuela de ahora, creedme.

Hoy en día hay quienes ven con horror en el monstruo en el que se convirtió la Revolución Francesa y hay otros que justifican el periodo en un contexto de complots internacionales que buscaban destruir a la recién nacida República Francesa. Hay que comprender que en un contexto político europeo en el que abundaban los imperios y las monarquías, el que en Francia se cargaran al rey hizo que, antes de que la moda se extendiera fuera de las fronteras, quisieran pararle los pies a los franceses con cualquier jugarreta.

Primera imagen de guillotina. El "Escuadrón del Tópico" ha llegado, que todo el mundo respire aliviado