Mostrando entradas con la etiqueta Historiografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historiografía. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de octubre de 2016

Día de la controversia anual



El Día de la Hispanidad es como echar kétchup al arroz blanco (o piña a la pizza). A unos les encanta y a otros les parece una herejía que debería desaparecer. Ahora, que ya han pasado algunos días y todos nos hemos relajado en Facebook, voy a contar lo que opino de todo eso.

En primer lugar, lo dejaré bien claro: me gusta España, pero no me gusta ser español.

¿Cómo es esto? Tranquilos, que me voy a explicar. España, como país, me parece la hostia, Decir España es evocar muchos pasajes de la Historia que merece la pena recordar (y que no voy a enumerar porque cada uno tendrá los suyos preferidos). Visitar España es algo obligatorio para aquellos turistas culturales que recorren Europa y están interesados en algo más que el sol, la playa y el alcohol barato.

Por el contrario, ser español está denostado. No por esa herencia cultural a la que me he referido, sino por cómo se nos considera en el panorama internacional. España está relacionada con políticos inútiles, corrupción y picaresca. En internet, a Felipe VI le llaman “King of thieves”. Sin embargo, eso no es obstáculo para que la derecha más rancia se apropie del discurso nacional y ponga la bandera nacional cubriendo todo, como quien barre debajo del sofá para ocultar la mierda y olvidan a todos esos españoles que se han tenido que marchar de su país por motivos laborales. Que, digo yo, también es “su” día.

Llegando ya al meollo, se habla de “descubrimiento” no porque se descubriera un nuevo continente, que ya estaba habitado y en el que los vikingos ya habían paseado dando abrazos y repartiendo amor, sino por el descubrimiento científico que supuso: la Tierra dejaba de tener dragones en el borde, ya no era plana. De la misma forma, el hecho de que una manzana se cayera del árbol impulsó a Newton a escribir sobre la gravedad, cuando las manzanas llevaban cayéndose de los árboles bastante tiempo.

Hola, somos los vikingos. Puede que matáramos y saqueáramos un poco, y vale que ahora todos quieren ser como nosotros porque ningún vikingo es feo, pero no éramos como esos asesinos conquistadores españoles.