domingo, 27 de febrero de 2022

La invasión de Afganistán.

 


Todo este tema de la invasión de Ucrania me recuerda a lo que vivió la Unión Soviética en Afganistán. Apartémonos en el espacio y en el tiempo para hablar de tensiones políticas, peticiones de ayuda, invasiones “de socorro” y todas esas cosas, pero en otro espacio y en otro tiempo. Por favor.

Durante la Guerra Fría, si pertenecías al Movimiento de Países No Alineados y llamabas la atención, tenías muchas posibilidades de acabar muerto. Los ejecutores eran variados: un comando de la CIA, un comando de la KGB, partidarios locales exaltados de la superpotencia A, partidarios locales exaltados de la superpotencia B… las posibilidades y combinaciones eran casi infinitas.

El Soviet Supremo exportando revolución.

lunes, 21 de febrero de 2022

Falsa alarma en el frente este

 


Gente, falsa alarma, no va a haber guerra. Todo está bien. Otra vez.

Es una pena que no se vaya a combatir el calentamiento global con un invierno nuclear, pero parece ser que Estados Unidos y la Unión Soviética ahora son muy amigos. Ay, mierda, he escrito “Unión Soviética” y ahora ya no lo puedo corregir. Perdonadme, es la costumbre.

Ucrania parecía uno de esos campos de batalla perfectos para hacer una guerra sin hacer una declaración de guerra, pero parece ser que habrá que dejarlo para otra ocasión. Atrás han quedado ocasiones como Vietnam, Afganistán o Corea y el futuro del mundo ahora es brillante y pacífico para todos. Europa respira aliviada sabiendo que no va a haber una guerra termonuclear en su patio trasero.

Porque sería de mala educación que Ucrania tuviera dos desastres nucleares en un mismo país en menos de 50 años. No, espera, que a mitad de estar escribiendo esto parece que ha vuelto a escalar la violencia otra vez. Cualquier comentario jocoso que pudiera hacer ha quedado obsoleto esta misma tarde.

Este es el meme de Putin con el que mas me he reído nunca, y si por él me tienen que deportar a Siberia, lo haré encantado por todo lo que he disfrutado.