lunes, 8 de febrero de 2021

Las cosas esas que hay en el desierto, y por lo que Egipto es famoso pese a que fueron levantadas por aliens.

 


Cuando alguien te diga que la muerte nos iguala a todos, pégale una bofetada y enséñale una foto de las Pirámides mientras le gritas a la cara “¿TÚ VAS A ESTAR ENTERRADO AHÍ? ¿TU NICHO VA A SER IGUAL?”. Déjalo con una tremenda angustia existencial, sabiendo que cuando muera va a seguir siendo pobre. La parte buena es que, al contrario que las Pirámides, su enterramiento no llamará la atención de los saqueadores de tumbas.

Las Pirámides más famosas son las tres que aparecen en todos sitios: Keops, Kefren y Micerinos. Pero en el Egipto de los faraones hubo una autentica fiebre por enterrarse en mausoleos piramidales y demostrar al mundo quién la tenía más gorda*. Lo que pasa es que cuando Egipto era poderoso, las pirámides se hacían con materiales buenos; cuando entró en decadencia como imperio… bueno, ya os lo imagináis.

Más allá del “mi cuñado conoce a un sacerdote de Anubis que te haría la obra por la mitad”, la construcción de las Pirámides era una obra… FARAÓNICA. ¿Lo pilláis? “Faraónica”, porque las mandaron construir los faraones. No juzgues los chistes, sabías a lo que venías cuando entraste a leer el blog.

Además de las Pirámides, también hay una especie gato así como mal hecho.

Pero, inicialmente, los faraones eran más sencillos. Se conformaban con sepulcros excavados en la tierra, con una cámara funeraria buena y otra cámara funeraria de broma para engañar a los saqueadores de tumbas, no era plan que se le fueran a llevar el ajuar funerario y la comida que el difunto iba a necesitar en la otra vida. Eran los enterramientos en mastaba.

Que la mastaba carecía de la presencia imponente que tienen las pirámides. Una construcción rectangular de adobe (o piedra arenisca, en el mejor de los casos), colocada en la zona occidental del Nilo (fuera de la llanura de inundación y ya en el desierto), que cubría las cámaras funerarias excavadas debajo. Como lugar de descanso eterno, no suena demasiado impresionante ¿verdad?

Por eso llega la pirámide™, para el faraón sibarita y exigente.

Construir una pirámide = Terrible decisión.

Las primeras pirámides no son como las conocemos, son escalonadas. Básicamente, el resultado de amontonar piedras en forma de terrazas, paralelas al suelo, de mayor a menor área. El pionero de todo esto fue el faraón Zoser, de la III Dinastía del Egipto, que no se conformaba con la mastaba de toda la vida y quería innovar en lo que a morir a la moda se refiere.

El siguiente paso evolutivo es el engendro arquitectónico conocido como “pirámide acodada”. Una pirámide que parece que empieza bien en la punta de arriba, pero que hacia la mitad cambia la pendiente para hacerla más pronunciada. Como si los arquitectos no hubieran cogido bien la idea de hacer un triángulo de piedra y se quisieran complicar demasiado la existencia, haciendo algo que no es bonito a la vista ni fácil de ejecutar arquitectónicamente.

En serio, una pirámide acodada es un "gracias por intentarlo, pero no".

Y finalmente llegamos a la guinda del pastel del Egipto Antiguo, el sabor clásico que gusta a todo el mundo: la Pirámide, con mayúscula, para demostrar respeto. Las moles de piedra triangulares que todos conocemos y queremos, y que los romanos usaron como cantera improvisada porque no tenían nada de respeto.

Los egipcios selo curraron muchísimo, eso hay que reconocérselo. Aun no se sabe cómo hicieron para mover las piedras esas enormes que utilizaron, pero la hipótesis mas extendida es que usaron rampas. Muchas rampas. Rampas por todos lados por las que subían los bloques de piedra haciéndolos rodar sobre troncos porque aun no conocían la rueda.

Bueno, rampas y mucha mano de obra. Cientos de obreros, que no esclavos, dedicados a construirle el capricho al faraón temeroso de morir como un cualquiera. Obreros que, a cambio de ser explotados laboralmente de sol a sol, comían bien y a cambio podían ser enterrados en el complejo funerario del faraón. No dentro de la Pirámide, pero si por los alrededores, donde no molestaran con su pobreza, que seguían siendo un honor.

¿Y todo para qué? Para que las pirámides se pasaran de moda como enterramiento y el crédito de su construcción se lo llevaran los marcianos.






*La pirámide más gorda.

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