lunes, 5 de julio de 2021

A ver, que llevo un mes desaparecido

 A ver, que llevo un mes desaparecido.

No es que me haya fugado a una playa paradisíaca y esté disfrutando de una piña colada ante un inmenso océano de aguas cristalinas. La realidad es otra: estoy encerrado frente al ordenador, sudando como un pollo, desde hace un mes.

Dirijo un curso de verano de la Universidad de Zaragoza, y no tengo tiempo para todo, así que el tiempo que dedicaba a mis aficiones y malemplear mi tiempo libre ha sido sustituido por tiempo que paso sufriendo una crisis existencial y lamentándome de haber dejado las cosas para última hora.


No os preocupéis, está todo bien. 

Por ahora.

domingo, 6 de junio de 2021

Relaciones diplomáticas Marruecos-España (vol. 2)


Como diría Ibáñez “Siglo XX ¡qué progreso!”. Y es que hemos tenido de todo, y todo bueno. Las gripes de ahora las hacen en China y son de mala calidad, pero las gripes del siglo pasado estaban hechas en España, y las hacía en su taller un señor que llevaba toda la vida dedicándose a hacer gripes, con cariño y dedicación.

Pero estoy desvariando, aquí venimos a hablar de las relaciones de España y Marruecos en la primera mitad del siglo XX. Porque, a ver, ¿cuántas guerras hay ahora? Son todo guerritas entre dos, tres contendientes a lo sumo, algo ridículo. El siglo XX tiene dos buenas Guerras Mundiales en las que participa todo el mundo (menos Suiza, claro).

El conflicto hispano-marroquí comienza el siglo XX con un regalo. Francia diciéndonos “oye, mira, te dejo un trocito de Marruecos a ver cómo te las apañas”, concretamente. A España no le interesaba demasiado expandirse por África, pero después de haber perdido sus ultimas colonias, fue como soltar una brick de sangría Don Simón en una reunión de alcohólicos anónimos.

España cuando Francia le da un montón de arena y gente enfadada como "posible colonia".

domingo, 30 de mayo de 2021

Relaciones diplomáticas Marruecos-España (vol. 1)

 



Marruecos y España han sido los típicos hermanos que tienen muchas cosas en común pero que se están peleando todo el rato porque las cosas que les diferencian, les diferencian mucho. Yo lo tengo claro: Marruecos y España son dos hermanos metidos en una habitación peleándose a gritos por ver a cuál de los dos quieren mes sus padres. Nada nuevo bajo el sol.

Sirva esta entrada para repasar un poco los antecedentes antes de meternos entre pecho y espalda el cachopo que son las relaciones entre los dos países en el siglo XX (el mejor siglo de todos, si me pregunta el lector, muy por delante de ese infame siglo XIX). Así que abróchense los pantalones bien fuerte porque en este viaje se les pueden caer al suelo de manera cómica.

Esas cuatro cabezas de moro del escudo de Aragón están pidiendo a gritos un conflicto internacional.

domingo, 23 de mayo de 2021

El follón este que se ha montado con Marruecos

 


Aunque esta semana os iba a escribir sobre Israel y Palestina, he preferido tirar por un conflicto más cercado para mí. Tanto geográficamente como temporalmente, porque me encanta como la historia es cíclica y los años 20 del siglo XXI se están copiando de los años 20 del siglo XX. Ya hemos pasado por la pandemia mundial, y ahora llega el turno de empezar una buena guerra en Marruecos. ¿No estáis deseando que lleguen ya los años 30 para ver qué bandos hay en la Guerra Civil II?

En cualquier caso, siempre hemos sido enemigos de Marruecos. Está muy bien reírnos de Portugal, que es el vecino de al lado, pero en el fondo todos sabemos que no está tan mal. Es una especie de pique entre amigos: nosotros decimos que las portuguesas tienen bigote, ellos nos demuestran que, a diferencia de nosotros, tienen un país funcional y ambos nos reímos.

La imagen de la discordia: una voluntaria de Cruz Roja abraza emocionada a una persona racializada que acaba de saltar la valla de Melilla.

lunes, 10 de mayo de 2021

Lo de la gente siendo gilipollas a las 00:00



Escribo esto un día tarde porque decidí cometer la locura de ir al cine a ver el reestreno del Señor de los Anillos, a modo de diario público en el que esta semana os cuento mis pensamientos. Sin fotos ni nada, solo texto, por lo menos en esta ocasión.

¿Os acordáis de un año a esta parte? Primavera de 2020, ¡qué jóvenes e inocentes éramos! Rebosábamos optimismo y creíamos que la pandemia no iba a durar mucho más. Un verano de playa y chiringuitos parecía cernirse sobre nosotros.

“De esta saldremos más fuertes”. El video aquel de la comunidad de vecinos que celebraba bingos para entretenerse, o aquel otro en el que hacían un concurso de talentos en los balcones. Todos esos videos creados para viralizarse en whatsapp que parecían sacados de un Mr. Wonderful asquerosamente optimista. Todo tenía un sabor tan dulce que provocaba diabetes de tipo II a quien los veía.

Qué bien hace un año ¿eh?