Mientras la lava sigue fluyendo en las Canarias, haciendo mucho más por expandir el territorio español que todos los Borbones juntos de los últimos 200 años, ha llegado el momento de volver a escribir. Al igual que el volcán, voy a hablaros de algo que se alargó demasiado.
A ver, ya habéis
leído el título así que no hay razón para mantener el misterio. La Guerra de
los Cien Años. Que en realidad el nombre lleva a confusión, porque de 1337 a 1453
van ciento dieciséis años. Pero pa’l caso, enemistades que duran un siglo.
Matanzas que trascienden generaciones. Si los franceses son odiosos y los
ingleses son odiosos, imagina lo que se deben odiar entre ellos.
Por culpa de
relaciones feudo-vasalláticas la hostia de complejas, los ingleses tenían
control de tierras fuera de las Islas Británicas, cosa que a Francia no le
molaba nada de nada. Básicamente el rey de Inglaterra era Rey de Inglaterra y de
un cachito de Francia porque, bueno, heredar le había salido gratis.






