La semana pasada fue el Cuatro de Julio y, aunque
tenía a medio escribir la entrada, no me dio tiempo de terminarla. Pero este
blog es como el cerdo, que se aprovecha todo, y no voy a dejarla perder. Así
que estoy escribiendo este pequeño párrafo introductorio como colofón final.
El Cuatro de Julio es a Estados Unidos lo que las fiestas
patronales son a un pueblo: gente muy borracha, petardos y parrilladas que
terminan con alguien sacando un arma de fuego*. Solo que las cosas en Estados
Unidos son ligeramente diferentes porque sus participantes tienen un índice de
masa corporal normalmente mayor.
¿Hay algo más americano que esto? Sí, probablemente pegar palizas a negros.









