domingo, 13 de enero de 2019

El gordo de rojo alrededor del mundo




Madremia la Navidades. Qué locurote ¿verdad? ¿a que sí?

Espero que hayáis tenido tiempo de jugar mucho con vuestros regalos navideños. Los que hayáis tenido calcetines y ropa como regalo… tenéis mis condolencias. Centrémonos en cosas que nos unen, como haber engordado con las comidas familiares, haber tenido calcetines y ropa como regalo, o no haber encontrado la sorpresa del roscón.

No me gustaría sonar materialista, pero conforme te vas haciendo mayor, los regalos de Navidad descienden tanto en calidad como en cantidad. De ser un niño feliz por sus muchos regalos, pasarás a ser un crio feliz con pocos regalos, luego serás un jovenzano al que regalarán dinero para que se compre lo que quiera y finalmente te convertirás en un adulto responsable que se merece calcetines. Es ley de vida.

No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás. 

domingo, 23 de diciembre de 2018

Feliz Navidad y eso





[Abre la puerta de una patada]

¿ESTÁN USTEDES DISFRUTANDO EL ESPÍRITU NAVIDEÑO?

[Saca gorros de Papá Noel y lo empieza a poner a todo el mundo]

ESO ES, MÁS FELICIDAD, MÁS NAVIDAD.

¿Os habíais dado cuenta de que ya es navidad? Hasta anteayer hacía un calorcillo muy rico, pero el frío ya ha llegado. Yo ya he sacado los abrigos y he empezado a vestir como un abuelo, con chalecos y todo eso, para mantener el calor corporal.

¿Veis esto? es paganismo de la peor calaña.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Por qué no puede haber otra guerra civil




Últimamente estoy oyendo mucho la frase “es que estamos yendo hacia otra Guerra Civil” y, detrás de ese análisis de geopolítica de barra de bar, no hay nada que lo sustente. Que lo mío también es un poco de barra de bar, pero por lo menos es un bar de universitarios con dos másteres. Que no sé si será exclusivo, pero por lo menos tiene una decoración bastante cara.

La Guerra Civil es la culminación de un “tira y afloja” entre revolución y reacción. Por un lado están los movimientos revolucionarios que surgen avivados por el triunfo de los soviets en Rusia. Por otro lado está la reacción de los estratos conservadores, que veían como los procesos revolucionarios les hacían peligrar el chiringuito y que, entre otras cosas, hicieron que se arrojaran en brazos del fascismo o dictaduras militares.

Hay que señalar que no es algo propio de España, en muchos países de Europa estaba ocurriendo. Lo raro era que la democracia siguiera en vigor en tal o cual país. Después de la Segunda Guerra Mundial, países como Francia o Italia tuvieron una pequeña guerra civil interna porque estaban internamente desestabilizados.

Razón nº 53 por la cual no puede haber una nueva guerra civil en España: los carteles de antes son los memes de ahora. Y eso, quieras o no, desluce un poco la propaganda.

domingo, 25 de noviembre de 2018

La cultura del Argar




La prehistoria es una mierda. No es algo que os deba sorprender si me habéis leído de vez en cuando. Más que nada porque es una opinión que no me molesto en disimular.

Seamos sinceros, a vosotros tampoco os interesan los pobladores de la Península Ibérica alrededor del tercer y segundo milenio antes de Cristo. No os juzgo en absoluto, os comprendo a niveles que no os imaginaríais. Quiero decir, para mi hay cosas mucho más interesantes (hablando siempre de Historia, ojo) que un montón de poblachos en la zona de Andalucía oriental y el Levante.

Y por si había alguna duda: sí, estoy hablando de la Murcia prehistórica. MÁS prehistórica.
Me acuerdo de las clases de prehistoria en la facultad. Me acuerdo muchísimo de cómo los profesores disfrutaban como gorrinos en un lodazal con estos campechanos prehistóricos. De lo guays que fueron estos zagalicos hasta que, después de mil años o así, desaparecieron bruscamente.

Para hablar de los yacimientos arqueológicos murcianos deberíamos hablar de... MURCIA SOTERRADA.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Larga vida a la Kampuchea Democrática




Esta semana os voy a hablar del maravilloso país de Camboya durante el entrañable gobierno de Pol Pot. Hablaremos hoy de la Kampuchea Democrática y sus magníficas reformas para conseguir un país próspero y avanzado. Y como todas las buenas historias, comienza con la Primera Guerra Mundial la descolonización.

Francia se había ido de sus dominios en el continente asiático y había dicho “ahí os dejo el marrón” a débiles gobiernos locales. El país inició su independencia en 1953 y parece que no les fue mal hasta 1970. El futuro parecía prometedor para Camboya (nada de rimas fáciles): en el contexto de la Guerra Fría, el príncipe Norodom Sihanuk anunció la voluntad de mantenerse neutral. Que se mataran otros.

Entonces Estados Unidos señaló a Camboya y dijo “Camboya está dando cobijo al vietcong” y, en 1970, organizó uno de esos golpes de estado (de esos que tanto le gustaba dar a Estados Unidos) para cambiar al neutral príncipe Norodom Sihanuk por el mariscal Lon Nol, mucho más proclive a ser una buena marioneta. Lon Nol empezaría una política marcadamente anticomunista, persiguió a los propios camboyanos comunistas y apoyó a Vietnam del Sur contra los malvados vietnamitas comunistas. Para asegurarse de ello asumió el papel de dictador de Camboya en 1972.

Miles de disléxicos del mundo creyeron durante unos años que Camboya estaba regida por un sistema dictatorial de una ciudad inglesa.