Madremia la Navidades. Qué locurote ¿verdad? ¿a que
sí?
Espero que hayáis tenido tiempo de jugar mucho con
vuestros regalos navideños. Los que hayáis tenido calcetines y ropa como
regalo… tenéis mis condolencias. Centrémonos en cosas que nos unen, como haber
engordado con las comidas familiares, haber tenido calcetines y ropa como
regalo, o no haber encontrado la sorpresa del roscón.
No me gustaría sonar materialista, pero conforme te
vas haciendo mayor, los regalos de Navidad descienden tanto en calidad como en
cantidad. De ser un niño feliz por sus muchos regalos, pasarás a ser un crio
feliz con pocos regalos, luego serás un jovenzano al que regalarán dinero para
que se compre lo que quiera y finalmente te convertirás en un adulto
responsable que se merece calcetines. Es ley de vida.
No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás.








