No puedo creer que hasta ahora no hubiera hablado de los
Sitios de Zaragoza. Y mencionar la Ruta-Botellón
de los Sitios no cuenta como “hablar de”.
Así que nada, en plena ruta turística de los franceses
por España estaba Zaragoza, punto crucial para controlar las líneas de suministro
que cruzaban los Pirineos, en el eje Madrid-Barcelona, y desde la que los
patriotas españoles lanzaban ataques a las columnas francesas.
El 24 de mayo de 1808 una turba de ciudadanos
zaragozanos asaltó el Palacio de la Aljafería y tomó el control de los
suministros del ejército. Palafox, aclamado por el pueblo en armas a pesar de
ser un mero militar de corte sin experiencia en batalla, se consolidó como
líder y empezó a instruir a los primeros milicianos apenas dos días después.
Durante los Sitios de Zaragoza mucho edificios sufrieron los estragos de la pubertad y el acné
Comenzaba el 15 de julio el primer sitio a la ciudad. La
columna francesa, al mando del general Charles Lefèvbre, no esperaba resistencia
por parte de unos baturros cabreados, pero sus tropas no pudieron poner un pie
en Zaragoza sin recibir por todas partes. Los franceses esperaban hacer el típico
despliegue de fuerza petulante, con los soldados entrando a la ciudad con
exagerada teatralidad para que la ciudad interpretara su papel de ciudad heroica,
pero que se rindiera pronto ante la pomposa superioridad de los gabachos.








