domingo, 14 de septiembre de 2014

Los señoríos.




Hablar de las diferencias entre regímenes de tenencia de la tierra nunca ha sido entretenido. Dentro de 500 años les parecerá aburrido las diferencias actuales entre los contratos de alquiler de un piso de la misma forma que hablar de la jurisdicción de un terruño de la Edad Moderna es aburrido ahora.
Pero, por el bien de todos, intentaré hacer chistes.

Empecemos por el principio: como el rey no puede estar en todas partes, crea delegados que lleven a cabo su voluntad, su ley y ejerzan el dominio efectivo sobre tierras y hombres. De esta forma el monarca puede estar más ocupado en cazar, hacer herederos y vegetar en el trono, dejando en manos de terceras personas la administración de la justicia y las tierras.

El titular del señorío tenía en sus manos las rentas y la jurisdicción, lo que significaba que en sus manos estaba el patrimonio del territorio.  En otras palabras, que (oh, sorpresa) el que controlaba el territorio controlaba el dinero. También tenían potestad para nombrar a las autoridades locales y cobraban impuestos y tributos por el uso de la tierra que hacía el campesino. Si, el campesino básicamente pagaba por trabajar una tierra que no era suya.

¡Soy noble, trabajad vosotros para que yo no tenga que hacerlo!

domingo, 7 de septiembre de 2014

La Ilustración



Bueno, es domingo y ha la normalidad ha vuelto a mi vida en todos los sentidos.

Hoy, siguiendo el temario de Selectividad que me filtraron, toca hablar de la Ilustración. Como seguidor de la posterior corriente cultural conocida como Romanticismo, considero que la Ilustración es poco menos que abominable, pero hagamos de tripas corazón y seamos correctos por el bien de la Humanidad (suspiro).

Echemos un ojo a mis apuntes de Ideas Políticas para ver qúe supone la Ilustración:

La Ilustración creerá que hay un nuevo recorrido posible para el ser humano, asaltará el oscurantismo teológico cristiano y sacudirá la base de las instituciones tradicionales con un escepticismo y racionalismo que sentará las bases del nuevo conocimiento.

Y no contento con ese párrafo de épica narración, añado un poco después:

La filosofía racionalista es radical, pone en cuestión todo lo establecido de raíz y cuestiona cualquier explicación metafísica y al mismo tiempo supone que todo puede ser conocido mediante la racionalización. El ambiente intelectual cree que hay un enorme mundo de avances científicos por descubrir, un ambiente de euforia científica que combate lo impuesto sin demostración y dejando de lado la superstición, las mentiras y lo prejuicios.

WOW - me digo a mi mismo - tus apuntes son tan épicos merecen una película de acción protagonizada por Bruce Willis por lo menos.

Salvaje reunión de ilustrados, se sabe que está en su máxima brutalidad porque sólo hay dos o tres dormidos.

viernes, 5 de septiembre de 2014

He creído necesario escribir esto



Me desperté ayer, un cuatro de septiembre caluroso como sólo puede ser un verano en el interior de la Península, con las sabanas pegadas. Lo de la sábanas pegadas no es una metáfora por levantarme tarde, que también, sino más bien una realidad a la que el sudor veraniego me condena.

El caso es  que había pasado ya el mediodía y,  al consultar el correo, vi que tenía un par de comentarios en cierta entrada sobre cierto miembro de la familia real española del siglo XIX. “Ya está algún amigo troleándome el blog esta mañana de verano porque se aburrirá” pensé ayer, y no le di más importancia.

Pero después de comer ahí seguían los comentarios. Y puede que a alguien normal siete comentarios le parecerán pocos, pero para mí (que tengo que encorrer a mis amigos para que se lean lo que escribo) siete comentarios en siete horas me parecían una barbaridad sospechosa. Sin embargo, seguí sin darle importancia y se me olvidó completamente a lo largo de la tarde.

Al ver esta imagen lo primero que pensaba es que se habían borrado los datos anteriores y sólo mostraba los del día actual. Iluso de mi.

Por la noche el asunto no volvió a mi mente y cualquier intento de recordarlo termino acallado por un puñado de horas de videojuegos, cosa que suele ocurrir todas las noches después de un día de actividad y causa del 90% de los  retrasos en la fecha de entrega que sufre la gente a mi alrededor.

Sin embargo, esta mañana nada más levantarme ha llegado a mi cerebro como un zumbido de mosquito: tienes que comprobar qué amigo te estuvo comentando ayer el blog (y sacándote alguna sonrisa respecto a los soplagaitas de pura irreverencia).

Pero, mi sorpresa llega cuando me meto en las estadísticas y veo un enorme pico. Donde antes estaba una media de 23 visitas al día me encuentro un pico de 9.177 visitantes, rompiendo totalmente mi diagrama de barras y haciendo que los días anteriores sean poco menos que un trazo un poco grueso. Ningún amigo se había tomado su tiempo para visitar 9.177 veces y tomarme el pelo.

Desde ahora creo que voy a establecer el 4 de septiembre como el día internacional de mi blog.

¿Y de dónde venía ese flujo de visitas? De Menéame, donde alguien que le hizo gracia lo que escribí hace tiempo quiso compartirlo con la red. Espero que os hayáis reído porque esa era la finalidad de la entrada, es más, esa es finalidad del blog entero: que las miserias y bondades de la historia (a veces mías y todo) lleguen a dibujar una sonrisa en la cara de alguien a quien le han estado toda la vida contando una Historia de fechas aburridas.

A todos vosotros, gracias por haber dedicado un tiempo a leeros el blog. El chivato de las estadísticas me informa de un aumento de gente que ha estado más de una hora leyendo entradas ¡más de una hora leyendo chistes malos y pies de foto absurdos, por Dios! Bien podría llamarse El día de las visitas largas.


A todos vosotros, me quito el sombrero para deciros: gracias, damas y caballeros.

domingo, 31 de agosto de 2014

Últimas noticias: es verano



No, no es que lleve un retraso curioso. Es que ahora acaba de empezar mi verano y durará más o menos medio mes. Sé que suena triste, pero así es la realidad del estudiante de Historia: triste. MI cuerpo tiene un bonito bronceado-biblioteca cuya blancura puede mirar cara a cara a la más potente de las lejías y sirve para que no sepa dónde acaba mi brazo y empieza el folio donde estoy escribiendo.

Cuando tienes una decena de libros llenos de post-it, notas, folios subrayados en tu propio código de colores y son las cuatro de la mañana con el ordenador encendido, cuando ocurre eso y oyes por enésima vez “Paquito el chocolatero” porque es verano y la verbena del pueblo está en su punto álgido, cuando todo eso se da la mano algo hace click en tu cerebro y sabes que has tocado fondo.

Mi ordenador y cuartel general, una calurosa noche de agosto cualquiera.

O puede que tocara fondo aquella noche en la que “cerré los ojos para descansar la vista” y me desperté a las doce del mediodía siguiente con todas las hojas escritas a lapicero pegadas por el cuerpo gracias al sudor veraniego. No sé, he tenido muchos momentos en los que tras tocar fondo he cogido una pala y he empezado a caer más bajo aún de lo que creía posible.

Pero ya ha acabado todo. Ahora puedo tener dos semanas para relajarme. Wow, catorce días en los que puedo hacer cosas y sociabilizar. Aunque ahora que lo pienso, hay que descontar un puñado de días de presentación del trabajo, papeleo y burocracia así que… diez días de vacaciones. Un lujo al alcance de pocos solamente.

Dios, si es que estoy deseando que crucifiquen a alguien para que me den más tiempo de fiesta. Me vale con que santifiquen a un puñado de personas ahora en septiembre y pueda empalmar con Pilares combinando días festivos en una obra faraónica de ingeniería temporal.

Punto de reunión de la Universidad de Zaragoza en el que suelo engañar a victimas para que se lean mi TFG.

La parte buena es que, ahora que lo peor ha pasado, tengo un trabajo de treinta y muchas hojas que desea ser leído por un intransigente tribunal y un cerebro que se recupera a pasos agigantados de una lobotomía veraniega. Así que podría decirse que ahora estoy bien y puedo salir a tomar la fresca como una persona normal, cosa que, por supuesto, no hago.

Así que, si me perdonan, tengo un té que tomarme tumbado a la sombra porque creo que me lo he ganado.

La semana que viene volvemos al lío histórico con las pilar cargadas a tope.

lunes, 4 de agosto de 2014

Los Decretos de Nueva Planta y el fin del foralismo


Si alguien le preguntara a cierto profesor que me dio clase este año que qué supone el fin del foralismo para Aragón, probablemente vería como un señor ya mayor se pone en posición fetal y solloza durante un buen puñado de horas. Si me preguntaran a mí, diría que el fin del foralismo supone el fin de las instituciones características de Aragón en la Edad Moderna. Si le preguntaran a un campesino aragonés del siglo XVII probablemente me encogería de hombros y preguntaría que qué era porque a la hora de la verdad los que realmente se beneficiaban de los fueros eran los de siempre, los estratos superiores de la sociedad.

Pero en teoría, como aragonés que soy, no puedo decir esas cosas o la policía de la foralidad me arrestará, me meterá en una oscura celda de alguna mazmorra y no podré apelar siquiera al Justicia. Así que ciñámonos a los hechos.

La cara de Carlos II es como contar el chiste del perro Mistetas, humor con solera y sin complicaciones