Amigos y lectores míos, sigo en fase convaleciente de la
jornada etílico-cultural pero voy a relataros lo acontecido.
Por ser el 5º aniversario de tan lúdica actividad hubo
eventos especiales que dinamizaron la ya de por si dinámica costumbre de beber
en Pilares. La cosa comenzó a las doce menos cuarto, al lado justo de la
estatua de nuestro amado fundador, primer Princeps y demagogo adorable,
Augusto. La cosa prometía porque nos estábamos juntando más gente de la que
Daniel Aquillué, fundador y organizador de tan magno evento, esperaba. Y es que
la lluvia no perdona y provocó algunas bajas ¡bajas! Entre las filas de
historiadores.



