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domingo, 10 de noviembre de 2019

Ojalá regrese la Edad Media.



La Edad Media. 

De pequeño sueñas con las historias llenas de caballero, princesas y dragones. Cuando creces descubres que las enfermedades y trabajar de sol a sol no es bueno para la espalda, y eso le quita un poco de encanto. Pero luego llegas a la edad adulta y descubres que el alcoholismo puede ser la solución, te descubres pensando “oh, vaya, así que así es como soportaban la Edad Media” y luego empiezas a envidiar a los siervos porque por lo menos ellos trabajaban al aire libre y no encerrados en un edificio de oficinas.

En fin, para que me entendáis mejor me voy a explicar con un gráfico, que es lo más rápido:


domingo, 3 de noviembre de 2019

El agua quiere matarte





El otro día, en plena cena de Halloween con los amigos, alguien mencionó que la sed era el peor enemigo del soldado. Yo me levanté, me puse el abrigo y, antes de marcharme con un portazo grité “por supuesto, porque los soldados no tienen nada que temer de sus grandes amigos inseparables, el Señor Metralla y la Señora bala”.

Estaba en ese momento de iluminación que tienes cuando vas solo en un ascensor, ese momento de introspección personal en el que todo encaja, justo ese. Como soy el dios del sarcasmo, decidí volver a ese cuarto piso a poner las cosas claras de forma ácida y con malevolencia.

Así que volví a llamar al timbre como si fuera un niño pidiendo caramelos. Como si esos niños tuvieran diabetes inversa y necesitaran enormes cantidades de azúcar para vivir un día más. El caso es que cuando se abrió esa puerta fue como si no me hubiera ido, porque es posible que todo el párrafo anterior sólo ocurriera hipotéticamente por motivos narrativos.

Y ahora empieza lo serio. Nunca (e insisto, NUNCA) intentes entrar en razón a un historiador furioso. Empezarán a soltar referencias a libros gordos que sólo han leído ellos y a señalar errores por todas partes. Son animales que no se detienen antes nada y con los que es imposible utilizar argumentos lógicos. Simplemente no razonan.

La ciencia me da la razón.

domingo, 21 de abril de 2019

Barbacoa en el tejado de Notre Dame





El pasado lunes 15 de abril de 2019 se quemó Notre Dame de París. Pongo el año porque a saber cuándo estás leyendo esto y no es cuestión de ir alarmando a la pobre gente de internet OTRA VEZ.

Estaba en casa de unos amigos viendo en directo, gracias a las maravillas de internet, como se quemaba en directo la catedral. La televisión francesa estaba conmocionada y, aunque mi nivel de francés es “os he prepagado una sena de pigcoteo” mi amiga es prácticamente bilingüe y nos iba traduciendo lo que decían los gabachos.

La humareda de las llamas era estremecedora, casi hipnótica. ¿Sabéis cuando conduces despacio con el coche al pasar por un accidente de tráfico para ver si puedes distinguir los heridos, por puro morbo? Pues el incendio de Notre Dame era el equivalente cultural de ese accidente. Gore para historiadores.

Y no puedo evitar acordarme las veces que he defendido la Edad Media poniendo de ejemplo precisamente a la robusta construcción de la catedral de Notre Dame. Medievales hijos de puta ¿por qué me dejáis en evidencia cuando os estoy defendiendo? Llega un fuego de nada y se quema todo el tejado. Pero el andamio que pusieron hace unas semanas bien que sigue en su sitio.

Vuelvan a sus casas tranquilos, Notre Dame está a salvo en un juego tremendamente mediocre.

domingo, 4 de noviembre de 2018

El infravalorado Día de Todos los Santos




La Iglesia Católica cristiana tiene un recorrido de dos mil años, lo cual hace que sea un recorrido notable. Aunque si le preguntas a cierta profesora de Historia del Arte que tuve durante la carrera, a lo mejor le pone años de más a la religión. A lo largo de esos dos mil años han pasado cosas muy tochas que todos conocemos: la Inquisición, las Cruzadas, tu comunión…

Bueno, tu comunión a lo mejor no porque seguro que la hiciste por los regalos. Que nos conocemos y aquí todos somos unos cerdos materialistas a los que nos encanta que nos regalen cosas, a mí el primero. Por eso está pegando tan fuerte Halloween respecto al Día de Todos los Santos, porque es "disfrazarte y pedir caramelos" vs. "ir al cementerio a aburrirte en silencio".

Que por cierto, la anécdota a la que me refería un poco más arriba es que la profesora nos estaba  pasando diapositivas y llegamos a la de un sarcófago paleocristiano del siglo VI se quedó pensativa y dijo “lo que no sé es si es del siglo VI antes de Cristo o es del siglo VI después de Cristo”. Efectivamente, era después de Cristo, porque antes de él no existía el cristianismo. Es como preguntar si una comida medieval lleva patatas de guarnición.

San Chivato a Reacción, patrón de los intentos de fuga frustrados de burbujas de Freixenet.

domingo, 21 de octubre de 2018

Top 10 fortnite dances




Lo he dicho muchas veces ya, pero lo vuelvo a repetir por si acaso: La Edad Media es maravillosa. Si no me hubiera decantado por hacer Historia Contemporánea, me habría ido por medieval sin dudarlo. Pero aparecieron los años 20 en mi vida y la Historia Medieval se perdió a un medievalista un tanto extravagante.

Os voy a hablar de la coreomanía, “baile de San Juan” o “baile de San Vito”, un fenómeno que se produce en Centroeuropa a finales de la Edad Media y se prolonga hasta principios de la Edad Moderna. (durante los siglos XIV y XVII, para que nos entendamos cronológicamente) y que me fascina muchísimo porque tengo la misma habilidad bailando que una estatua.

Pero dejemos de hablar de mis dotes como bailarín, porque la Historia no se hace en una discoteca. Creo. Tampoco lo he intentado, tengo que admitirlo, aunque estoy seguro que sería una experiencia tremendamente enriquecedora.

La primera epidemia de coreomanía está datada en la ciudad imperial de Aquisgrán en 1374. Había habido brotes anteriores, pero habían sido casi siempre breves en el tiempo y pequeños en escala. Uno de los hechos más reseñable había sido un grupo de niños que, en 1237, fue bailando desde Erfurt a Arnstadt (un trayecto de unos 20km) y que inspiró la leyenda del flautista de Hamelin. O la vez que en 1278 un par de cientos de personas se pusieron a bailar encima de un puente sobre el río Mosa hasta que lo derrumbaron.

Van Damme aquejado de un brote repentino (y sexy) de Coreomanía.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Top 6 trabajos de mierda a lo largo de la Historia.




Empecemos con un poco de clickbait: ¡EL NÚMERO 3 TE SORPRENDERÁ!

El ser humano, durante toda la Historia, ha estado buscando razones para partirse la cara a otro ser humano. Cualquier razón ha sido buena: economía, cultura, religión, aburrimiento… la cosa era calentar el lomo a alguien. El tener la razón o no tenerla lo decidía el que ganaba, no el que lo empezaba.

La guerra, a pesar de la idealización a la que se ha sometido siempre, es algo sucio y horrible en la que puedes (oh, sorpresa) morir de formas horribles. Y por eso tiene el privilegio de ser el campo en el que empleos más desagradables existen. Simplificando un poco, hasta la Primera Guerra Mundial, se había visto como un terreno de pruebas en el que los hombres pasaban a la vida adulta. No había nada como matar a otro fulano para hacerte sentir más viril y masculino. Si era en combate individual, mejor que mejor.

Esto último no lo digo yo, lo dice la tradición militar desde el año catapum. El boxeo y los combates arbitrados no son más que una representación de esa lucha (pactada y con unas reglas determinadas) que permiten a los dos contrincantes medir sus fuerzas en un entorno controlado. Y no tenemos que irnos a la Grecia Clásica para ver estos comportamientos: aldeas del Tercer Mundo, que aun han podido mantener sus tradiciones tribales sin demasiada interferencia de la globalización, tienen rituales de paso a la vida adulta en los que la lucha está involucrada de alguna u otra forma.

Pero esto acabó con la Primera Guerra Mundial. Un tío con una ametralladora podía cepillarse a un buen puñado de contrincantes en un abrir y cerrar de ojos. Un bombardeo de aviación podía destrozarte sin que llegaras nunca a saber qué estaba pasando.

El caballero medieval, cumbre de la pirámide social feudal. Su trabajo, pese a pertenecer al mundo militar, no se puede considerar un "trabajo de mierda".

domingo, 26 de agosto de 2018

Urbanismo cutre. Hoy: Zaragoza




[Entra por la puerta con una maleta, bermudas conjuntadas con chancletas, camisa con estampados florales y gafas de sol]

-          ¡Hola a todos!

No  me he ido a ningún sitio de vacaciones. Verano de aire acondicionado, de ir en calzoncillos por casa y de tener el congelador a reventar de diferentes helados. Siento decepcionaros, pero mi vida no tiene el glamour que se pueda presuponer. La parte buena es que he podido disfrutar del urbanismo cutre de Zaragoza.

Zaragoza tiene la suerte de no ser Barcelona (por lo cual respiro aliviado), pero tampoco es la ciudad perfecta. Parece ser que Zaragoza lleva siendo habitada desde hace la tira de tiempo, y que a finales de la Edad del Bronce ya debía haber gente disfrutando del cierzo a las orillas del Ebro, pero poblamiento urbano propiamente dicho no hubo hasta que Plinio el Viejo nos menciona una ciudad ibérica llamada Salduie.

Esto quiere decir que la ciudad de Salduie probablemente fueran cuatro casas mal levantadas en las que vivían sus correspondientes iberos. No me atrevo a presuponer que existía el típico bar multifunción que hay en todos los pueblos pequeños que hace también las funciones de supermercado, centro de reunión y papelería. A lo mejor sería dar demasiada importancia a Salduie en ese momento porque había poblaciones mucho más importantes, como Celsa o Azaila.

La imponente ciudad de Salduie, a orillas del Ebro.

domingo, 5 de agosto de 2018

Glovo a través de la Historia


¡Hola, amigos!

Sigo vivo y no he muerto por el calor. Aunque mi existencia es lamentable y pende de un aparato eléctrico que se llama ventilador (alabado sea), sigo parcialmente vivo. Por dentro sigo muerto, como siempre. Que la Prehistoria tenía sus cosas malas y puede que fuera un coñazo, pero por lo menos tenía sus glaciaciones que hacían que agosto diera gustico. Y NO COMO AHORA.

En fin, que he vuelto por aquí para demostrar que sigo vivo. O puede que esté muerto y esto sea una entrada programada para que se publicase automáticamente. Nunca lo sabremos a ciencia cierta. Si todo va bien, probablemente estaréis disfrutando de esta ola de calor desde la comodidad de vuestras vacaciones, que os permiten combatir el calor tomando algo fresco en una terracita o cerrando todas las persianas y encendiendo el aire acondicionado.

Si no es así, es porque tenéis un trabajo de mierda.

- Padre, padre ¡venga a jugar al agu...!
- Déjeme, vástago desleal, necesito escribir para el blog o dejarán de darme like a las mierdas que cuento.

lunes, 9 de julio de 2018

Historiadores vs. el mundo




Ha llegado esa época del año en la que empiezo a escribir sudado y en calzoncillos. Lejos de poder considerarse “sexy”, esa imagen mental ha sido vetada en 57 países por la OMS. Y en este estado voy a verter mi ciega ira.

Cuando dije que quería estudiar historia, un amigo de mis padres me dijo que, si me gustaba la Historia, estudiara esa carrera. Pero que si REALMENTE me gustaba la Historia, estudiara una ingeniería. En su momento no le hice caso, porque a mi REALMENTE me gustaba la Historia y quería saber más. Qué razón tenía aquel hombre.

Cuando eres historiador, a veces te expones al escarnio público. No me estoy refiriendo solamente a cuando algún estudiante de ciencias altivo te pregunta “¿Y la Historia para qué sirve?” o cuando alguien te empieza a preguntar cosas puntuales (y tan minuciosas que son absurdas) para concluir, cuando respondes con un “no sé”, que “tanta Historia no sabrás, entonces”  incapaces de distinguir un historiador de una enciclopedia. Y que la pregunta “a ver ¿Qué ocurrió el martes 20 de febrero de 1923?” es simple y llanamente para tocar las pelotas.

- A ver, Eric Hobsbawm: si tan buen historiador eres, recítame la lista de los Reyes Godos.
- ...
- Pues tan buen historiador NO SERÁS.

domingo, 17 de junio de 2018

Japón es la mierda




Hace tiempo desmitifiqué a los vikingos. También puse en su sitio a los egipcios. De vez en cuando me instalo el Shogun Total War 2 y lo desinstalo en los 10 minutos siguientes. Así que la progresión lógica es avisaros de que Japón es la mierda. La entrada de este blog de la que probablemente menos me haya costado encontrar imágenes con las que hacer chistes.

Que si, que los samuráis son la ostia y todo lo que quieras decirte a ti mismo para justificar que Naruto es el mejor manga y que una almohada con una tía dibujada es lo mejor que le ha pasado a tu vida sentimental. Pero no, amigo mío, es mi deber como historiador íntegro y respetable el insistir en el hecho de que Japón es la mierda.

Al principio Japón era una isla de pescadores bastante pobre cuyo máximo logro era cultivar arroz. Culturalmente tampoco es que fueran brillantes, y sus elites preferían importar costumbres de Corea o China. Eso llevó a tensiones con la población más humilde y folclórica, y al fracaso de crear un gobierno fuerte en los territorios más rurales.

Y de ahí salen los samuráis: una casta de guerreros que protegen a la aristocracia de campesinos enfadados porque no siguen las tradiciones. Militares unidos al mandamás de turno y glorificados hasta límites ridículos. Inicialmente eran arqueros montados porque necesitaban movilidad suficiente como para proteger las diversas propiedades de su señor, posteriormente adoptarían la famosa katana para dar tajos de la hostia a cualquier indeseable.

Samurai riéndose de la mala puntería de un Ashigaru, poco antes de poner en práctica la técnica milenaria del "meto cuchillo, saco tripas".

miércoles, 14 de febrero de 2018

domingo, 12 de noviembre de 2017

"La Caidita de Roma": el fin del Imperio Romano de Occidente



Ayer murió uno de los grandes del humor nacional. Una persona que no te hacia reír con el chiste sino con todo el espectáculo absurdo que montaba en torno a ese chiste. En honor a Chiquito hoy os voy a hablar de la Caidita de Roma.

Normalmente conocemos como “Caída de Roma” a la última conquista que sufrió Roma antes de que el Imperio Romano se disolviese. Esto es, el 4 de septiembre de 476, cuando Odoacro (caudillo de la tribu germánica de los hérulos) depuso a Rómulo Augústulo (un quinceañero que por aquel entonces era el emperador del Imperio romano de Occidente).

Y digo esto porque no es que Roma se cayera una vez y ya está. Roma llevaba un par de siglos revolcándose en el suelo de pura decadencia. En el año 452 Atila el Huno se había dado un paseo por toda Italia. En el año 410 Alarico (de la tribu de los godos) tomó Roma. Así que los habitantes del Imperio romano de Occidente no se mostraron impactados porque alguien conquistara Roma otra vez.

Disfrutad de lo simples de entender que son las ultimas décadas de vida del Imperio Romano de Occidente.

lunes, 30 de octubre de 2017

Drogas a lo largo de la Historia (vol.II)



[Lord Timothy Worsworth-Moriarty III llega corriendo sin resuello] Siento el retraso, el domingo me surgió una cosilla  y no pude hablar de lo que quería hablar. Supongo que un puñado de horas tarde sigue siendo una cosa aceptable ¿no?

Empecemos rápido con la segunda parte. No, no sé dónde conseguir las drogas de las que hablo. Incluso soy una persona que no fuma ni bebe alcohol ¡así que todo esto es solamente la parte teórica!
La práctica ya tal.

La Edad Media estaba chula, con su hachís moruno y sus cosas, pero con la Edad Moderna se abrió la veda a una nueva droga: el tabaco. En américa ya se conocía desde antes, obviamente, pero estoy teniendo una perspectiva eurocentrista para simplificar un poco las cosas. En el siglo XVI ya se menciona el tabaco en tratados de medicina por su poder calmante. No creáis que los conquistadores españoles iban fumándose puros como brazos de gitano, las primeras formas de consumo del tabaco fueron aspirado o masticado.

- ¿Y tú por qué fumas?
- ¿Yo? p'acerme el chulo

domingo, 29 de enero de 2017

[Análisis] Age of Empires II



¿Os acordáis de cuando os hablé de Civilization V

Si en el Civilization tenía 233 horas jugadas, al Age of Empires II tengo 306. Y eso que Steam no cuenta toda mi adolescencia, que me la pasé pegada a una p antalla por culpa del juego. En una ocasión llegué a fundir parte del CD en el lector del vicio que llevaba. La copia pirata que me hicieron después, es la que conservo. La expansión de Conquerors, la tengo en su caja de cartón original por ahí guardada.

Soy consciente de que lo que diga aquí no va a descubriros América, pero os voy a contar mi opinión personal. El juego salió en 1999, y creo que 18 años (por el amor de Dios, ese juego ya tendría edad suficiente para poder votar) es suficiente como para asumir que la gente ha oído hablar de él.


Y cómo olvidar al hermano feo y "menos inteligente" de Age of Empires II: el Age of Empires III

domingo, 21 de febrero de 2016

Khevsur, un anacronismo viviente



De vez en cuando te encuentras, de una forma no muy clara, con culturas fascinantes de las que ignorabas totalmente su existencia. Aunque ya de por sí, en el mundo globalizado en el que vivimos, es raro encontrar pueblos con tradiciones y culturas claramente diferenciadas, los Khevsuretis (aunque no estoy muy seguro de que ese sea el nombre oficial) son los que más me han gustado.
Para ser sinceros, los Khevsuretis me han enamorado.

La civilización Khevsur está situada en la república de Georgia (la Georgia del Cáucaso, en la frontera entre Rusia occidental y todas esas repúblicas musulmanas que acaban en “–stán”) y tenían una visión revolucionaria en cuanto al concepto “retro” se refiere: les gustaban las cotas de malla, almófares, espadas y escudos… en el siglo XX.

De hecho, los ciudadanos de Tblisi  se levantaron una mañana de 1915 y vieron por sus calles un desfile de caballeros armados con cotas de malla, espadas, escudos y rifles obsoletos. Venían de una región especialmente remota e inhóspita, en la que las nieves invernales llegan a incomunicar los valles hasta nueve meses enteros. Ellos eran los Khevsuretis y querían luchar por el zar, puesto que habían oído que estaba en guerra.

Unas pintas tal que así. En pleno siglo XX. Chupaos esa, hipsters que creéis que algo con 10 años de antigüedad es "vintage".

domingo, 27 de septiembre de 2015

La Guerra de las Rosas: una primavera de hostias



La Guerra de la Rosas es un bonito nombre que se le dio en el Romanticismo a una lucha de pandilleros británicos por el trono que monopolizaba la dinastía Plantagenet. Las políticas matrimoniales de finales de la Edad Media eran muy complejas y, para ahorrar tiempo, diremos que la endogamia que llevaba gestándose siglos había conseguido que dos familias diferentes tuvieran reclamaciones sobre el trono de Inglaterra.

A su vez, el rey que ostentaba el trono por aquel entonces, Enrique VI, era una especie de Carlos II pero algo más espabilado. Pese a todo, era un rey muy impopular que se había rodeado de gente aún más impopular que él. Si sumamos un rey débil, unos consejeros impopulares y una familia de advenedizos que quieren  conseguir el trono, nos encontramos con una mezcla explosiva.

Las diferentes familias de nobles se posicionaron con uno o con otro bando en función de con quien estaban casadas sus hijas y/o parientes cercanos. Al principio las acciones hostiles eran las propias de inocentes pandilleros cabreados: que yo te incendio una aldea tuya, que tú me emboscas a mi caballero antes del torneo, que yo destruyo un silo de grano antes del invierno… cosas que hacen estos educados ingleses, vamos.

XVIIª convención de Amigos de la Floricultura, listos para charlar amigablemente sobre rosas.

domingo, 31 de mayo de 2015

Vikingos: El cani escandinavo de la Alta Edad Media (II)



Hay una cosa que se me quedó en el tintero el otro día que hablamos de los vikingos.

De la misma forma que ahora se recrean vikingos, dentro de mil años se recrearan a las bandas de albanokosovares que se dedican a robar en verano. Unos saquean las costas del Atlántico, otros tu segunda residencia en la playa. Si ven resistencia unos te venden esclavos y cosas que hayan saqueado y otros son el que viene a mirarte el contador del gas pero tiene un acento algo extraño. Lo mismo son.

Pero hay que reconocerles que sabían joder a la gente. No es un incordio como una invasión de toda la vida, que sabes que si la rechazas tus contendientes van a estar lamiéndose las heridas un buen tiempo y/o mirándote mal desde el otro lado de la frontera de tu reino. No, los vikingos llamaban varias veces a la puerta de tu casa. Muy fuerte. Con un hacha.

Daba igual el mes que fuera, siempre había excusa para hacer una incursión en las islas británicas. Puede que fuera invierno y los vikingos se aburrieran de helarse el culo en un país que alterna frío y oscuridad con aun más frío y oscuridad. Puede que fuera época de cosecha y al estar todo el mundo en el campo fuera más fácil de saquear y robarles a las mujeres. Puede que, por el contrario, se hubiera pasado la cosecha y los graneros estuvieran repletos de comida saqueable. Puede que simplemente los vikingos tuvieran ganas de bronca y tu tuvieras pinta de pringao.

Me he permitido hacer esta pequeña infografía de la función de las distintas zonas de un castillo durante un ataque vikingo

domingo, 17 de mayo de 2015

La relevancia socieconómica de las mujeres públicas en la Edad Media (putillas medievales)



"Hey, ¿qué clase de fiesta es ésta? ¡No hay alcohol y sólo se ve una furcia!" 
- Bender, Futurama

La prostitución es conocida popularmente como “el oficio más viejo del mundo” y nunca ha existido en la Historia una discontinuidad provocada por la Edad Media.

Sí, se que es difícil creer que frente a una sociedad en la que los teólogos de la Iglesia llamaban a la castidad, se crease una prostitución institucionalizada por los órganos de poder de las ciudades que daba pingües beneficios. Pero ocurrió. De verdad.

La controversia de este tema era clara en los ambientes cristianos: ¿Era más lícito yacer con una profesional si así se reservaba al cónyuge para los “escarceos meramente reproductivos”?  ¿Era moralmente más correcto hacer el amor con una prostituta que “engañar” a una mujer casada o viuda para llevártela a la cama? ¿Era tan censurable la prostitución para el cristianismo cuando María Magdalena, canonizada santa, había sido prostituta? Estas preguntas propias de Telecinco se debatían con una seriedad digna de Punset porque lo que estaba en juego era tu ALMA.

Era obligatorio ponerlo

domingo, 3 de mayo de 2015

Vikingos: El cani escandinavo de la Alta Edad Media



Los vikingos venden. Y no me estoy refiriendo a novelas románticas de vikingos sensibles de pecho depilado, pero altamente satisfactorios en la cama, que bien merecen un análisis algún día de estos (buscad en Google “novela romántica vikingo” si queréis ver un desfile de portadas protagonizadas por viriles torsos perfectos y cincelados). Estoy hablando de morlacos barbados y borrachos salidos del sobaco de un grupo cualquiera de power metal finlandés. Porque, seamos claros, una civilización que se dedica a escribir en piedra no puede ser muy sensible que digamos.

Que sí, que las corrientes historiográficas hablan de una progresiva emigración de los pueblos escandinavos hacia tierras más fértiles y cálidas, abandonando el frío norte, más o menos como ocurre ahora con los guiris en la Costa del Sol, pero no se engañe, querido lector: los vikingos no eran buena gente. De hecho, dudo que fueran gente.

Seres de grandes melenas y barbas acordes, con una afición por eviscerar monasterios enteros, como quien sale de excursión al campo, y más violentos que un cani puesto de coca hasta las cejas. Esos son los vikingos. Y sí, con el tiempo se asentaron en diferentes zonas de Europa y se integraron, pero no sin antes dar por culo a la población autóctona un buen rato. ¿Multiculturalidad? Los vikingos no conocían una palabra tan larga. Ellos venían a quemar aldeas, violar mujeres, masacrar personas y esclavizar niños, no a pagar pensiones.

La cofradía de carpinteros de la ribera de Oslo, preparando sus transportes para veranear en Inglaterra.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Los señoríos.




Hablar de las diferencias entre regímenes de tenencia de la tierra nunca ha sido entretenido. Dentro de 500 años les parecerá aburrido las diferencias actuales entre los contratos de alquiler de un piso de la misma forma que hablar de la jurisdicción de un terruño de la Edad Moderna es aburrido ahora.
Pero, por el bien de todos, intentaré hacer chistes.

Empecemos por el principio: como el rey no puede estar en todas partes, crea delegados que lleven a cabo su voluntad, su ley y ejerzan el dominio efectivo sobre tierras y hombres. De esta forma el monarca puede estar más ocupado en cazar, hacer herederos y vegetar en el trono, dejando en manos de terceras personas la administración de la justicia y las tierras.

El titular del señorío tenía en sus manos las rentas y la jurisdicción, lo que significaba que en sus manos estaba el patrimonio del territorio.  En otras palabras, que (oh, sorpresa) el que controlaba el territorio controlaba el dinero. También tenían potestad para nombrar a las autoridades locales y cobraban impuestos y tributos por el uso de la tierra que hacía el campesino. Si, el campesino básicamente pagaba por trabajar una tierra que no era suya.

¡Soy noble, trabajad vosotros para que yo no tenga que hacerlo!