domingo, 17 de septiembre de 2017

Verdi y verde. Acrónimos al poder.



Corría la mitad del siglo XIX en Italia y la idea de la unificación era cada vez más cercana. El plan era una Italia que unía los anteriores reinos disgregados de la Península Italiana y los ponía bajo la potestad de Víctor Manuel II. Todo eso ya lo traté en su momento en esta entrada, por si queréis refrescar las cosas.

Si se os han olvidado cosas, os diré que Austria controlaba la zona de la Lombardía (lo que quiere decir que Austria controlaba un buen cacho del norte de Italia, incluyendo ciudades como Venecia). Obviamente, a Austria no le gustaba eso de que territorios en los que mandaban ellos empezara a mandar el Manu y se opusieron a la unificación, presentando batalla. Son los años 1859 al 1861.

¡FLASH BACK!

El compositor italiano Giuseppe Verdi estrenaba en 1842 la ópera Nabucco. Si os pongo un enlace, seguro que os suena.

Hola chavales, ¿os apetece un poco de Rigoletto? Lo tengo sin cortar.

domingo, 10 de septiembre de 2017

¿Por qué nunca habrá un juego que recree fielmente la Primera Guerra Mundial?



Hace mucho que no hablábamos de la Primera Guerra Mundial, una de las primeras “series” regulares que tuvo este blog, eufemismo para referirnos a “chapas que daba de vez en cuando repetitivamente porque es un tema que me gusta”. 

Estaba el otro día viendo partidas de gente que jugaba al “Battlefield 1” y me di cuenta de la amarga verdad: nadie va a hacer un juego en el que se recree la Primera Guerra Mundial con exactitud.

Y eso es porque, sencillamente, ninguna compañía va a hacer un juego consistente en estar sentado en una trinchera repleta de ratas, mientras notas cómo se pudren tus pies porque llevas una semana con unos zapatos empapados que no se secan, comes comida en lata de un sabor horrible y rezas porque el oficial de artillería enemigo no le de por bombardear justo tu posición. Por no hablar de los oficiales ineptos –ejem, Nivelle, ejem–, las enfermedades, la medicina rudimentaria y mil cosas más que hacían que el día a día del soldado fuera todo alegría.

Y hasta aquí lo importante, el resto no es más que argumentación pedante.

Mirad que cara de emoción, que frenética acción en primera persona.

viernes, 1 de septiembre de 2017

¡Este domingo no hay entrada!

Este domingo 3 de septiembre estaré dando una conferencia sobre la relación entre garabatos y política en los años 20 (¿hay algo para lo que no sirvan?).

En el Palacio de Hielo de Jaca, levantado sobre las ruinas de la antigua Pista de Hielo (que es lo más parecido a un "cementerio indio" que tenemos en España).

A las 13:15, esa hora que ya ha pasado el tiempo de tomarte un vermouth en la terraza de algún bar pero no ha llegado aun la hora de ponerte a comer porque es muy temprano. 

Además en domingo. 

Luego no digas que has pasado un domingo aburrido, copón.


domingo, 27 de agosto de 2017

La problemática del Islam



Ya ha pasado una semana en la que yo he sido el primero en tener que desconectar un momentito para digerir lo que estaba pasando. Tener que quedarme un rato a solas con mis pensamientos porque parecía que alguien había puesto el mundo en avance rápido.

De la misma forma que el cristianismo no es una religión monolítica y hay interpretaciones (ahí tenemos a los protestantes, los ortodoxos, católicos… pero también los testigos de Jehová y todos esos cultos raros basados en el Nuevo Testamento), el islam no es una única religión. Está la versión Chiita y la Sunní, tienes a los que siguen el Jariyismo y estoy seguro que por ahí deben quedar fatimíes en algún lado.

Con esto quiero decir que, de la misma forma que tu abuela la del pueblo no tiene la misma forma de manifestar su religión que el director de un instituto del Opus (o si, que yo no conozco a tu abuela la del pueblo), el mundo musulmán no tiene una única forma de ejercer su fe. De hecho, la Iglesia Católica (que la pongo de ejemplo porque es lo más cotidiano que tenemos) está fuertemente jerarquizada, pero el islam carece de esa jerarquía.

Saud-ruman el Blanco consulta el Palantir.

domingo, 20 de agosto de 2017

Dunkerque (el análisis)



Este verano está siendo el verano de Dunkerque. En la radio, Dunkerque. En la televisión, Dunkerque. En el periódico, Dunkerque. En revistas, Dunkerque. En Youtube, Dunkerque. Los Isótopos, Albuquerque.

He de reconocer que, si crees que tu verano está siendo una mierda, deberías conocer el verano que pasaron las tropas Aliadas en Dunkerque.

Dunkerque empieza, literalmente, con un inglés cagándose vivo. Huye por un escenario urbano perseguido por un enemigo que no se muestra, para llegar a la playa y vaciar su intestino en la prístina arena y ver a otro tío enterrando a un pobre diablo del que sólo se ven los pies.

En esos primeros 5 minutos de metraje ya sale una ciudad impecable, con unos edificios en primera línea de playa de arquitectura tan actual que llaman la atención y parecen fuera de lugar. En realidad todo el paisaje está fuera de lugar. Mientras que en la película parece que todo el mundo se haya ido a merendar (¡incluso el protagonista recoge un cigarro a medio fumar del alféizar de una ventana!).

- Y ahora cuando yo diga "ACCIÓN" os ponéis a correr de un lado para otro como si os estuviera disparando alguien.
- Pero Señor Nolan ¿Y los nazis?
- Buf, hoy tenían el día libre o algo así me han dicho en el Sindicato de Nazis. A ver cómo nos las apañamos sin ellos.