domingo, 23 de noviembre de 2014

La Dictadura de Primo de Rivera (I)



Esta semana, siguiendo con el temario de selectividad, tocaría hablar de la dictadura de Primo de Rivera. Después de haber hecho un TFG sobre el periodo, puede que me quede demasiado larga o densa, pero es lo que tiene haberme leído mil libros sobre el periodo. Pero que no se diga que no lo intento. Es más, lo que escriba aquí estará avalado por el ocho que saqué ante tribunal en dicho trabajo, y tendré algo de credibilidad.

Partimos del hecho de que ya he hablado de los antecedentes del periodo y lo he bocetado con anterioridad, lo cual es bueno, porque así tendréis “un resumen” y un contexto disponible.  Así que al tajo.

El pronunciamiento militar era una forma de acceder al poder muy normal en la España del siglo XIX, y en España no éramos muy de abandonarlo culturalmente hasta 1930, aunque cronológicamente ya nos encontráramos en el siglo XX. Por eso nadie puso el grito en el cielo cuando ocurrió el golpe de estado: tanto Alfonso XIII como la opinión se encogieron de hombros y ante la noticia de que se acababa casi un siglo de democracia española (con altibajos) dijeron “pues que pase la dictadura ¿no?”. La dictadura empezaba su andadura el 13 septiembre de 1923.

Y el nuevo régimen que se creaba para España coqueteaba con el recién instaurado fascismo italiano, pero eran coqueteos que no llevaban a ninguna parte. Eran como esas escenas de las comedias románticas en las que los dos protagonistas se van a besar pero ocurre algo que les interrumpe: en el momento en el que Primo de Rivera realmente podía tomar una decisión “fascista” ocurría algo y no se tomaba, pero la tensión sexual seguía latente.

Miguel Primo de Rivera: buen dictador y mejor sello postal.
Y esto quiere decir que en materia socio-política se tomaran decisiones que en el papel parecen sacadas del fascismo, pero que en la práctica (y dado el carácter exageradamente paternalista de la Dictadura) eran medidas sumamente blandas. Si, existía un partido único (Unión Patriótica), había una representación de carácter corporativo y la gestión estaba en manos de militares (por lo menos al principio).

El contexto internacional tampoco era el mejor para una democracia, que conste. La salida dictatorial en el periodo de entreguerras es algo común en los siguientes países: Hungría (1919), Portugal (1926), Polonia (1926), Yugoslavia (1928), Albania (1928), Letonia (1934), Estonia (1934), Bulgaria (1935), Grecia (1936), Rumanía (1938); aunque si nos damos cuenta, España (1923) es uno de los primeros países de apuntarse al carro del autoritarismo. Es comprensible que ante la incapacidad del sistema liberal de armonizar las nuevas ambiciones políticas y económicas de los países, se fue gestando un corporativismo que contrarrestara al parlamentarismo democrático.

La Dictadura será hábil al presentarse como la respuesta a esas ansias de regeneración y de modernizar el país, ofreciéndose como la solución a la crisis del liberalismo oligárquico. En principio, la dictadura se planteó como una dictadura a la romana, como un periodo corto pero intenso de reformismo.

No soy crítico de moda pero...  sin comentarios. Manda huevos. Toda indumentaria de la foto. Sin excepción.

La Corona, siempre reacia a la democratización de las clases bajas y consciente de que el sistema de la Restauración no podía durar mucho más, mostró su temprana adhesión al golpe de estado. La Iglesia también apoyó al dictador, resentida por la pérdida de hegemonía que había tenido en cuanto a temas de educación y moral. Los grandes financieros y la burguesía catalana mostraron su compromiso con el golpe de estado por temor a una revolución. Todos esos sectores estaban cagados de miedo ante la posibilidad de que España se convirtiera en una “nueva Rusia”, así que vieron encantados una intervención militar que defendiera el orden tradicional de las cosas y tuviera mano dura con esos molestos sindicalistas que montaban huelgas por casi todo.

En este primer momento es cuando se acentúa el nacionalismo español hasta límites que rozaban el folklorismo más casposo (trajes de faralaes por todas partes, sevillanas en todos los teatros… exaltación del espíritu español idealizado, vamos). La declaración del “Estado de guerra” permitía partirle la cara libremente a quien diera un poco de mal públicamente, en especial a los anarquistas. Se fundaba el Somatén español, una organización para los “hombres de bien” pero que en realidad era una asociación de paramilitares pintorescos con más armas que sentido común (y eso que su armamento más avanzado eran palos grandes).

Se disolvieron los ayuntamientos para disolver a la élite vieja y repartir los cargos entre los nuevos adeptos de Unión Patriótica. Unión Patriótica, constituida ya en abril de 1924, será el instrumento que utilizará la dictadura para dar una pátina de legalidad a su poder. Pero como partido creado desde el poder, se llenó de arribistas y oportunistas que buscaban conseguir algún chollete guapo al calor de papá Estado.

Somatenistas posando con sus armas. Distingo a tres premios Nobel, tres doctores en Filosofía, dos mecenas de las altas artes y un gordo de bigote al que le debe costar hasta respirar. Y eso tirando a lo bajo.

Paralelamente a Unión Patriótica se creó el Somatén como forma de integrar transversalmente a la sociedad, independientemente de su extracción social. El somatén se presentaba a sí mismo como una institución garante del orden moral y de la higiene social, vinculada con el orden y la armonía colectivos, objetivos tremendamente grandilocuentes, pero ya he dicho que eran unos paramilitares pueriles y exaltados, reaccionarios e incompetentes como ellos solos. Una especie de caricatura de los grupos paramilitares serios de esos que dan miedo.

En 1925 se acababa la primer parte de la dictadura, el Directorio Militar, y comenzaba la segunda, el Directorio civil, que duraría hasta 1930.


Pero como me está quedando muy larga la cosa, os cuento como termina la semana que viene. 

Menudo cliffhanger ¿eh?

3 comentarios:

  1. Soberbio... Como siempre.
    Gracias por estos ratos educativos.

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  2. la tercera fotografía a que momento exacto corresponde? Es que tengo que hacer un comentario de esa foto pero no la diferencio. Ayuda??

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  3. Si te refieres a la fotografía en la que está con los reyes, es un discurso dado el 17 de mayo de 1927 con motivo del 25 aniversario de Alfonso XIII como rey.
    Si te refieres a la última foto, son los somatenistas de El Toboso (Toledo).

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